Confesiones mentirosas y derrota
Escribir algo sincero, reconociendo de entrada esa declaración, paradójicamente, parece que nos aleja más de lo que logra acercarnos a lograrlo. Puede que se deba al mundo de exposición constante en el que vivimos hoy, pero siento que en realidad, es más profundo que eso. Si asumimos de entrada nuestra intención de ser sinceros, es como si algo del mensaje, de inmediato, fuese censurado. Sé que suena extraño o enredado, e incluso a mi me cuesta explicarlo, mas, si nos detenemos a pensar, de entrada, en cómo solemos actuar cuando queremos hacer una confesión real, esta suele ser del todo espontanea. No necesita anunciarse, simplemente pasa. En este momento, llevo más de medio año peleando con estas ideas en mi mente, porque ha sido un año desastroso en muchos aspectos para mí, y, de alguna forma, siento que caí, por distintas razones en ese juego de no contar lo malo, aún cuando al analizar mi caso con detención, al menos yo, puedo encontrar el patrón ahí. Y es que, las ...